Fuentes web
Entradas
Comentarios

Nostalgia

Hoy mi día empezó un poco más temprano de lo habitual, no podía dormir. El sol brillante entraba por mi ventana, mis perros dormian cerca de mis pies, me levanté y salí y me pareció sentir olor a sal, a mar. Me siento inexplicablemente nostálgica, pero no se de qué. Siento un nudo en mi pecho, ganas de cerrar los ojos, de sentir el sol en mi cara y ese viento que recién asoma a ésta hora de la tarde.

Y siento que extraño algo, que falta algo.

Me imaginé por un rato que caminaba por las calles de Quito, y que la altura no me afectaba y que sentía ese frío rico que a veces odio y a veces no, y que de pronto empezaba a llover como sólo en Quito llueve, nubes como algodones grises y gotas feroces y heladas,  que te mojan hasta los huesos. Y entro a guarecerme en esa pizzeria de paredes rojas por la Calama. Y me siento a esperar, no se a qué  o a quien, pero espero con un cigarrillo en las manos.

Y extraño y espero, no se a qué ni a quien, pero tengo esa sensación en el pecho y me la quiero arrancar.

Sin titulo

No importa si en el camino nos perdemos la pista

porque se que al final te vereee… aunque falle la vista

No importa si ese destino me sale a buscar

porque siempre estaré en ese mismo lugar

Vaticinios de interludio

Daniel F

Escala de grises

Me desaparecí unas semanas del blog, por tener que resolver ciertos asuntos, gastritis de por medio para variar (no soy yo sino tengo alguna afección).
He tenido que ir al centro de Lima, cada vez más gris (y el cielo que no ayuda mucho) hoy que fui por última vez me dieron ganas de tener una de esas mangueras enormes de los carros de los bomberos y meterle agua a esas fachadas GRISES de tanto humo de carro, contaminación y demás partículas nocivas, a ver si un poco de color vivo asoma de esas fachadas, pintaria el Hotel Sheraton y el Palacio de Justicia (para variar GRISES). Ojalá el sol cuando se decida y por fin brille como debe ser, le de algo de vida y color al centro. Ojalá viniera un viento fuerte y se lleve todo ese polvo. Cómo estarán los pulmones de la gente que vive y trabaja diariamente en ese sector, que no son pocos. El centro tiene su encanto, pero el gris en todas sus escalas no es de mi total agrado.

Atardecer

dsc01681

Telúrico país

Éstas últimas semanas, me la he pasado entre mis ya célebres alergias, dolor de garganta y todas esos sintomas conocidos como consecuencia del cambio de clima con sismo incluido.

Si hay dos tres cosas que odio de éste pais es el clima húmedo, el cielo gris y los temblores. Porque acá la posibilidad de un terremoto es latente y eso me aterra. El sábado fue el último sismo de escala 4.3 y parecía que las ventanas se venian abajo, acá los movimiento sísmicos vienen acompañado de sonidos, como cuando un camión pasa por la calle y recalco ésto porque en Guayaquil los temblores no son así, allá es un vaiven, como una mecedora, el terreno de ambas ciudades es diferente, Guayaquil está sobre manglar, pero Lima no, es arena y roca y pare de contar, por eso cruje la tierra cuando se mueve. En Guayaquil no ha habido terremotos, y los que han habido en la costa han sido al norte (Bahía de Caraquez y Esmeraldas en el año 1906 según registros). Recuerdo que el día del terromoto en Pisco, acá se sintió HORRIBLE! no puedo imaginar un terremoto acá, creo que primero me da un infarto antes que una pared me aplaste.

Pueden comparar las estadísticas entre ambos paises en el siguiente link.

Mientras, estoy pintando la casa para que esté linda, porque es probable que mi mamá venga en un mes a visitarme, digo, es probable porque no hay nada confirmado, pero yo la espero con muchas ansias y espero que no haya temblores cuando ella esté acá, porque cuando pasó lo de Pisco mi hermano estaba en Lima y se llevó el susto como anécdota de su paso por éste telúrico pais del sur.

Un año más de vida

Ayer fue mi cumpleaños, lejos de lo esperado la pasé suuuper bien. Fue el segundo cumpleaños que paso acá, el año pasado lo pasé con un dolor de muelas terrible y lo celebré con unas apronax. Los años anteriores procuraba viajar por estas fechas, pasaba con mi familia y me regresaba.

Éste año, en Lima, menos mal fue un dia soleado, sol radiante el mejor regalo que el cielo limeño me podía entregar, una llamada de mis viejos y mi hermana temprano en la mañana, mensajes desde Ucrania, España, Perú  y Ecuador. Me pasé el dia con el mp3 player escuchando y cantando fuerte el último Cd de Amaral y el de Café Tacvba. Almuerzo fuera de casa con J. Por la noche vinieron amigos, pocos pero certeros y queridos, una llamada de Ecuador antes de la medianoche, parrillada y 8 botellas de vino (o fueron 10?), y sonaba de vez en cuando Hector Napolitano y algo de Julio Jaramillo (Ma. Candela: el CD de Rosero nunca apareció gracias a dios). Hoy un regalazo. Para los que estoy ausente, los tenía en mi corazon (siempre están ahí).

El día, en resumen, mejor de lo que esperé. Hoy me quedó solo dormir :P

A los que hicieron de ayer, un dia especial , GRACIAS!

Guayaquil éste fin de semana está de fiesta, se puede visitar la FAAL (aunque siempre ganen los del ITAE), está el POPFEST, los Malecones,  rematar en un bar por la zona rosa o el cerro Santa Ana, comer cangrejos, tomarse una Pilsener o una Club, rematar el chuchaqui con un encebollado o un ceviche de camarones, etc, hay tantas cosas que hacer por éstas fechas y siempre.

Y hoy recordaba ese Guayaquil de hace unos años, el Guayaquil no regenerado, no digo que antes fue mejor pero tenía su encanto, ahora la ciudad está hermosa, más limpia, pero recuerdo esas épocas en las que ir a chupar al Malecón significaba ir al barquito ése que estaba frente al Hotel Ramada (Ma. Candela con seguridad tú recuerdas el nombre, porque mi memoria está maliiiisima! era el Barco Pirata???) y la pasabas bacan dándole una vista al rio lleno de lechuguines. O cuando farrear en el centro significaba ir a Palosanto, rodaban cervezas, vasos de ron o lo que te invitaran porque siempre había gente conocida y aunque la entrada costaba ¿cuanto? ¿15.000 sucres? llegábamos y entrábamos frescas que cigarrillos sobraban, cervezas y amigos también, cuantas cervezas en ése lugar con Gi y la Dani,  cervezas, carcajadas, buenos momentos.

Recuerdo cuando íba los lunes al cine foro de la Casa de la Cultura (o de la Incultura como la rebautizamos) ahí me enamoré de Javier Bardem al verlo en la película Extasis (que cuerazo el Bardem! en esa cinta, porque cuando lo vi en Boca a Boca me desenamoré), vi algunas películas de Buñuel, y hasta  Jerry Maguire. Luego una pasada por el Montreal donde siempre estaba Martillo y Lizandro con la incauta de turno (jajaja), un bisté con patacones en Barricaña y más Marlboro rojo. Cuantos cafecitos y cigarrillos en la cafeteria de Juan Carlos, punto de encuentro para ir a patrullar la ciudad, y hacer nada y reirnos de todo. Caminábamos por esas calles con desenfado sin temer a los choros del centro, ni la hora de llegada, sin celulares, en zapatillas y sin importar nada porque el mundo sigue sus vueltas y nosotros lo pasábamos bien.

Después algunos amigos se fueron, y otros llegaron, y salía de los ensayos de Ubriaco tarde, y pasaba por la 9 de octubre y me parecía un zoológico, el zoológico de la ciudad! encontrabas oficinistas, estudiantes en uniforme, rockeros con camisetas negras, vendedores ambulantes, choros de esquinas, alguna que otra prostituta o travesti (o las dos cosas juntas), y hasta los mudos que se juntaban en la esquina de García Avilés, y pasaba yo a tomar el bus para regresar a casa después de pasar el día pensando que se podía vivir del arte. Pero eso no importaba porque me la pasaba bien.

Y yo viví ese Guayaquil de esa forma.

Luego se llevaron el Barco Pirata y lo dejaron en el Estero Salado. Y todo cambió. Y hasta yo cambié. Pasear por el Malecón era peligroso ahora es seguro, tan seguro que me voy caminando por la madrugada hasta llegar a la casa de mis viejos por el parque España, bordeando el Malecón, paso por la Iglesia San José y todo está normal, veo de reojo el Palacio de Cristal y recuerdo que de chica iba con mi mamá allá y todo estaba lleno de sangre de pescado, res y hasta recuerdo que por el lado de Av. Olmedo un día pasé con Juancho buscando algo de material extra.

Y sigo de largo caminando viendo que todo ha cambiado y yo también. Esta vez fui yo quien se fue.

10 años Google!

Si ya se, se supone debería estar en el tema del examen, pero dando una hojeada en algunos blogs, me entero que hoy Google cumple 10 años! y no podía dejar de pasar éste dato, porque para mi Google es como un señor de barba blanca sentado en un sillón grande que todo lo sabe y todo lo ve. Grande Google!

Aunque ya me da miedito, primero fue sólo un buscador, luego vino con un monton de cosas juntas que nos simplificaba la vida y cuando se suponía que con Firefox empezabamos a ser felices, ellos lanzan su propio explorador.

Ahora si, chao.

Post rápido (días de stress)

Sólo a mi se me ocurre abrir un blog para escribir un sólo póst y luego dejarlo abandonado, pero de verdad estoy al borde de un colapso. Tengo que entregar el martes el examen de mi curso de Max, y estoy algo preocupada porque no he tenido mucho tiempo para practicar y menos para hacer el examen, horror!.  Es más estoy haciendo un break para tomar un cafecito, comer unas galletitas y continuar. Ya hice una parte del examen, pero me quedan preguntas y dudas, mi marido es un capo en el programa pero no quiero que me ayude porque asi no es no? se supone que debo hacerlo sola.

Bueno, debo continuar.

Primer post

Ok. Empecemos.

No me decidía a abrir un blog nuevo, han pasado muchas cosas, cambios en mi vida, nunca tan radicales pero cambios al fin.

Tengo 2 perros en casa, que me han cambiado la vida, y a los que le dedico el tiempo libre que me queda entre mi vida marital, mi vida de ama de casa y mi vida trabajando freelance para ganarme unos dólares que nada mal caen, de paso he estado tomando clases de 3ds Max 2009 en un ATC (malabarista me dicen).  El mayor y mejor  cambio: nos cambiamos a depto propio, eso significa más gastos, más tiempo, pero estamos solos al fin, solos con los 2 perros sueltos en casa por donde quieran. Mis perros están felices y yo también.

Además, Lima está cada día más fría y lluviosa, pero ya no siento que se me desbordan las ganas de estar muriendo de calor en Guayaquil, cuando aqui me cago de frio. Parece que después de casi 4 años de estar aquí, como que me voy acostumbrando al cambio de a pocos.

« Entradas Recientes